Pocas recetas tienen tanta historia como la tarta de queso, también conocido como ‘cheescake’.
Según investigaciones, se dice que tuvo sus comienzos en la antigua Grecia, concretamente en la Isla de Samos, frente a la costa de Turquía, hace más de cuatro mil años. Para ser más exactos, se dice que se utilizó durante la celebración de los Juegos Olímpicos del 776 a.C. incorporándose a la dieta de los atletas debido a su gran aportación energética.
La receta se fue difundiendo por Europa cuando los romanos conquistaron Grecia y empezaron a extender su imperio. De esta manera fue ganando un mayor reconocimiento en diferentes partes de Europa, surgiendo así otras versiones.
La más famosa y conocida cheesecake fue viéndose a finales del siglo XIX en la ciudad de New York, recibiendo el nombre de ‘’New York cheesecake’’ y convirtiéndose así en el típico postre que cada uno de nosotros disfrutamos actualmente.


